Inicio
Título

Pan con Sésamo

Pan con Sésamo

Hacer pan en casa es una delicia, te engancha de tal manera que se convierte casi en una adicción, observar como la masa va subiendo y tomando cuerpo es un milagro maravilloso,  así como el aroma  que va  invadiendo la casa. Aunque casi lo que más me gusta son los ruiditos que va haciendo cuando lo sacas del horno, como si la corteza crujiera sola.  Si no lo has hecho nunca quizá al principio te cueste entenderme, pero con el tiempo descubrirás todo lo que te aporta hacer tu propio pan.

Hoy he elegido el sésamo porque encuentro que aporta un sabor muy rico a la miga y una textura crujiente a la corteza, sin hablar de las propiedades de esta semilla, claro está.

Para amasar recomiendo una máquina amasadora con gancho ya que las masas de pan sin gluten son muy hidratadas y hacerlo con las manos es tarea complicada. He utilizado solo harinas naturales, hace tiempo que dejé de utilizar mixes comerciales por varios motivos, sabor, color, precio y aditivos, ¡ así que manos a la masa !.

Ingredientes:

  • 200 gr. de almidón de maíz
  • 200 gr. de almidón de yuca agria
  • 100 gr. de harina de trigo sarraceno
  • 6 gr. de levadura de panadero
  • 10 gr. de sal
  • 10 gr. de sirope de arce
  • 10 gr. de pycillium
  • 10 gr. goma xantana
  • 50 ml. de aceite de oliva suave
  • 460 ml. de agua templada
  • 1 buen puñado de sésamo tostado (para la masa y para decorar)

¿Cómo lo hacemos?

1- Pesamos y tamizamos las harinas.

2- En el bol en el que vayamos a amasar pondremos todos los ingredientes secos y los mezclamos con una lengua o cuchara para facilitar el amasado.

3- Añadimos el sirope de arce, el aceite y el agua.

4- Amasaremos durante 10-15 minutos parando la máquina de vez en cuando para remover la harina que suele quedar en el fondo y no se integra. Es importante conseguir una masa lisa y uniforme, sin grumos. Cuando la  tengamos casi lista añadimos el sésamo tostado y seguimos amasando hasta que quede una mezcla homogénea.

5- Colocamos la masa en un bol untado con un poco de aceite para que no se pegue y lo tapamos con un trapo de algodón o film transparente ligeramente engrasado.

6- Dejamos reposar en un lugar cálido y sin corrientes de aire durante 1 hora y media aproximadamente. Este tiempo es relativo ya que  influyen  la temperatura ambiente de la cocina, la época del año, la humedad etc. En verano es un gustazo hacer pan porque las masas suben solitas y rápido, en cambio en invierno cuesta un poquito más. También podemos levar en frío colocando el bol en la nevera durante toda la noche, de esta forma conseguiremos más sabor y mejor textura de la miga. En este caso antes de hornear debemos dejar que la masa alcance la temperatura ambiente después de sacarla del frigorífico.

7- Observaremos como ha crecido la masa, fíjate en el olor tan estupendo, a levadura y hongo fresco.

8- Sobre una superficie con aceite volcamos nuestra masa y con las manos bien mojadas en agua templada desinflamos ligeramente y vamos dándole la forma que queramos. Yo en este caso he formado un pan tipo hogaza  porque quería rebanadas grandes, pero puedes hacer panecillos redondos, barras grandes y medida de bocadillo, tipo chapata más aplastado etc, deja volar tu imaginación.

9- Coloca por encima el sésamo presionando ligeramente para que se pegue y volvemos a dejar levar, en esta ocasión 3/4 de hora, solo que recupere.

10- Mientras vamos precalentando  el horno a 225 grados, encendido arriba y abajo colocando la bandeja del horno en la parte más inferior para echarle agua caliente en el momento de introducir el pan, ¿para qué?, pues para conseguir cortezas crujientes y deliciosas. La rejilla la guardamos para colocar el pan un poco más arriba.

11- Cuando haya aumentado de volumen la masa ¡vamos al horno!, primero haremos unos cortes en el pan (greñas) para favorecer la cocción y  rápidamente para que no pierda temperatura introducimos el pan en el horno y volcamos el agua caliente sobre la bandeja, ese vapor que desprende es lo que andamos buscando, ¡cuidado no te quemes!.

Yo retiro la bandeja de agua al cabo de 15 minutos y bajo la temperatura del horno a 200 grados, encuentro que si no me proporciona una humedad excesiva, y no me gusta para este tipo de panes. He leído en algún blog que la dejan durante todo el proceso de horneado … es cuestión de probar y de gustos.

12- Hornearemos nuestro pan durante 40-50 minutos, dependiendo del tamaño y grosor tardará más o menos tiempo, con un poquito de práctica lo irás descubriendo.

13- Una vez horneado lo colocaremos en una rejilla para que se enfríe y ya estará listo para comer.

Lo podemos congelar y darle un golpe de calor en el horno antes de consumirlo, también podemos guardarlo en el frigorífico envuelto en un papel film ya cortado en rebanadas, o envolverlo en un trapo de algodón y dejarlo a temperatura ambiente. Lo que sí puedo decir es que dura en muy buen estado 3-4 días, no se pone duro y sigue esponjoso.

Espero que os guste y lo disfrutéis.

Celiakum
Celiakum
No hay comentarios

Lo siento, el formulario de comentarios está cerrado en este momento.