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Pan con Masa Madre Bio

Pan con Masa Madre Bio

Hablar de masa madre son palabras mayores. La masa madre es una mezcla en proporciones iguales de agua y harina, hay que prepararla con antelación, alimentarla casi a diario y saber utilizarla en su momento álgido ya que ésta sustituye a la levadura,. ¿Qué aporta la masa madre al pan?, sobre todo sabor, mucho sabor.

Hablaríamos durante horas y horas de la  masa madre, masa vieja, sola, combinada con levadura y mucho más, pero cuando descubrí la “masa madre bio” me emocioné ya que evitamos todo el proceso de fabricación y mantenimiento de la masa madre natural y obtenemos unos resultados espectaculares. En este caso no sustituye a la levadura ya que “los bichitos” no están activos y la utilizamos en una proporción del 2,5% al  3% del peso total de la harina. De momento solo conozco ésta masa madre sin gluten, es de trigo sarraceno y quinoa, una inyección de sabor para nuestros panes, ¿quieres saber cómo lo he hecho? solo he utilizado harinas naturales sin gluten, ya sabéis mi opinión sobre  los preparados panificables,  ¡ manos a la masa!.

Ingredientes:

  • 300 gr. de almidón de trigo
  • 100 gr. de almidón de maíz
  • 50 gr. de harina de avena
  • 50 gr. de harina de trigo sarraceno
  • 6 gr. de levadura seca de panadero o 18 gr. de levadura fresca
  • 2% de azúcar moreno
  • 2% de xantana
  • 2% de psycillium
  • 2% de fibra (inulina, fibra de manzana, fibra de soja, pectina)
  • 2,5% de masa madre bio
  • 50 gr. de aceite
  • 85% de hidratación

¿Cómo lo hacemos?

Recomiendo utilizar una máquina con accesorio de gancho para amasar.

  1. En el bol de la amasadora colocamos todos los ingredientes, siempre tamizamos primero para ayudar a que se integren mejor en la masa.
  2. Incorporamos el agua templada y amasamos durante 15 minutos ayudándonos con una rasqueta de panadero si fuera necesario.
  3.  Engrasamos un bol y un trozo de papel film, depositamos la masa  y tapamos. Dejamos reposar hasta que duplique su volumen, aproximadamente entre 60-90 minutos pero dependerá de la temperatura de nuestra cocina y de la estación del año.
  4.  Pasado este tiempo volcamos la masa sobre una superficie ligeramente mojada para que no se pegue, y con las manos bien húmedas en agua templada desgasificamos la masa “con cariño” y le damos la forma deseada, si vamos a poner semillas éste es el momento.  Colocamos en la bandeja o molde dónde lo  vayamos a hornear, volvemos a cubrir con el film y dejamos que recupere volumen unos 45 minutos.
  5.  Precalentamos el horno a 225 º y colocamos una bandeja en el fondo, introducimos el pan y arrojamos agua caliente sobre la bandeja para conseguir cortezas crujientes. Pasados 10 minutos retiramos la bandeja y bajamos la temperatura a 200º.
  6.  Horneamos durante 55 0 70 minutos, dependiendo del grosor del pan tardará más o menos tiempo. Dadle unos golpecitos como si llamaras a una puerta y si suena hueco está listo.
  7.  Dejar enfríar sobre una rejilla para evitar que la humedad del calor reblandezca la base.

El resultado es un pan de corteza fina muy crujiente con una miga de alveolado regular muy esponjosa y un saborrrrr … espectacular.

Espero que lo disfrutéis, como siempre os digo lo podéis congelar o guardar envuelto en un paño de algodón fuera e incluso dentro del frigorífico.

Celiakum
Celiakum
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